Justamente es pensando en “el futuro” que no debemos impulsar una “amnistía” de aplicación general ó indultos de aplicación individual, para nuestros soldados que hicieron lo que tenían que hacer.
Eso equivaldría a decir: “Uds., son culpables de TODO lo que se les acusa, pero a pesar de eso, nosotros somos magnánimos y los perdonamos”
Esta receta ya se utilizó en el pasado y como verás NO SIRVIÖ DE NADA, por el contrario, la tácita aceptación de estas medidas, es lo que le permitió, a la propaganda subversiva, volver a sentar en el banquillo de los acusados, a quienes aceptaron, en el pasado, la vergüenza y el deshonor de reconocerse culpables, con tal de conservar su libertad.
Hoy, esa misma gente, se ve en la situación de tener que demostrar su inocencia, en vez de ser, quienes los acusan, los que deberían probar su culpabilidad.
Pero esto no fue lo más grave, lo peor fue que los integrantes de nuestras FF.AA, al aceptar “masivamente” ese “perdón”, también aceptaron masivamente, “su culpabilidad”.
Y al hacerlo en forma masiva, contribuyeron al desprestigio institucional que posteriormente degeneró en la indiferencia social, que ha permitido, a los subversivos que nos gobiernan justificar la destrucción y el desmembramiento de todo nuestro sistema de defensa nacional.
Fueron muy pocos, en el pasado, los que se alzaron en defensa de la dignidad de las instituciones armadas de la República, muy pocos y muy jóvenes… y así les fue.
Quienes se alzaron, fueron traicionados por sus jefes (algunos actualmente presos) que los consideraron “díscolos” e “irresponsables” y algunos cabecillas, no sólo pactaron acuerdos por separado con el sector político de turno, sino que después, se insertaron de pleno en “el gran curro” de la “partidocleptocracia”.
Creo que no necesitas que te de ningún nombre para saber exactamente a quien me refiero.
Lo único que necesitamos es hacer que se cumpla la ley. Que se reimplante el estado de derecho para todos. Que no se pueda juzgar a nadie, dos veces por la misma causa. Que no se pueda condenar a nadie, en virtud de una ley sancionada, con posterioridad a los hechos imputados. Que se respete la prisión domiciliaria para los detenidos mayores de 70 años. Que no se pueda mantener a nadie en prisión, más de dos años sin sentencia. En fin, que las garantías del debido proceso se respeten PARA TODOS LOS ARGENTINOS. Y no solamente para aquellos con quienes este gobierno de subversivos simpatiza.
Pero si la República no se restablece a la brevedad, entonces ya no existirá culpa alguna para quienes se levanten en armas contra la tiranía despótica. Sólo espero que esta vez, no sean solamente un puñado de capitanes y suboficiales, liderados por un Teniente Coronel con más boca que pelotas, los que se decidan a poner las cosas en su lugar.
Se que esta vez no se volverán a cometer los errores del pasado, pero también se, que muchos esperan un gesto de aprobación de sus lideres cautivos.
Si ellos están dispuestos a jugarse en serio, no estarán solos, aunque la victoria no sea una opción, aunque sólo se trate de morir como mueren los soldados. Pero para ello deben dejar de confiar en las falsas promesas de políticos mequetrefes y leguleyos y volver a confiar, como nunca debieron dejar de hacerlo, en sus verdaderos y todavía “no tan viejos”camaradas.
Para vos y para todos los camaradas involucrados en esta lucha:
“Feliz Día de la Patria”
- PRINCIPAL
- Maldita progresía
- Garabato cero
- Política Nacional
- Contrakra
- Opiniones y tendencias
- Manual para jueces
- Nuevos garabatos
- Garabato argentino
- Decir popular
- Un hablador
- Islas Malvinas
- Portal GR
- Ergium
- Selección digital
- Nueva selección
- Otro garabato
- Eso no se mira
- Garabatoso
- Disottovocce
- Mil garabatos
- Garabato informativo
- Garabato de noticias
- Garabato literario
- Garabato solidario
- La mujer esa
- Bloguers
- Analía Alvado
- Garabato cantor
- Por el descubridor
- Ninguna cadena
- Premio garabato
- Haciendo garabatos
- Garabato de archivos
- Mis favoritos
- Blogs que sigo
- Contacto
Para quienes no coincidan con estos razonamientos y piensen que la historia y la educación del pueblo puede reinventarse cada día, conforme cambian las conveniencias ideológicas de los gobernantes de turno, vaya pues, esta frase de un famoso canta autor Catalán: Nunca es triste la verdad… lo que no tiene es remedio.
A las cosas por su nombre… Pensada de domingo para Horacio R. Palma
Nosotros, Oficiales y Suboficiales de la ARMADA, detenidos en la Cárcel Federal de Marcos Paz, declaramos:
La causa de nuestra detención es haber participado en el combate a las organizaciones armadas que con su terror asolaron la Argentina durante las décadas de los 70 y 80.
Somos presos políticos ya que, e invirtiendo a Clausewitz, “la Política es la continuación de la Guerra por otros medios”. En nuestro caso a través de una Justicia dependiente y sometida al poder político.
Nuestros derechos constitucionales y procesales han sido conculcados en virtud que llevamos detenidos-procesados diferentes tiempos – en algunos casos mas de nueve años – que sobrepasan lo prescripto por las normas nacionales e internacionales.
Siempre hemos estado a Derecho, como que nos hemos presentado a la Justicia en forma voluntaria pese a que se nos han aplicado normas y formas jurídicas contrarias al Derecho. Lo mas grave es que se nos pretende aplicar leyes penales nacionales e internacionales sancionadas después de haberse producido los hechos.
Hemos combatido al terrorismo en calidad de Oficiales y Suboficiales Subalternos de acuerdo a las Directivas emanadas de un gobierno constitucional e instrumentadas en planes institucionales y órdenes recibidas por las respectivas cadenas de comando.
Nunca fuimos observados ni sancionados por la Armada por las acciones antiterroristas; muy por el contrario en muchos casos fuimos distinguidos.
En la mayoría de los casos hemos continuado nuestras respectivas carreras profesionales en forma normal. Incluso hemos participado - también en cumplimiento de órdenes institucionales – en otros conflictos bélicos y cuasi bélicos como la crisis con Chile (1978), la Guerra de Malvinas (1982) y la guerra del Golfo Pérsico (1991), como así también en Misiones Humanitarias y de Paz de las Naciones Unidas (1991/1992).
Siempre hemos respetado las normas y valores de la Armada como lo demuestran nuestros legajos profesionales. En el mismo sentido hemos respetado y cumplido las leyes y códigos de la República, como lo atestiguan nuestros respectivos antecedentes judiciales.
Todos tenemos familias bien constituidas que hoy, mas allá de acompañarnos, sufren por nuestra injusta situación.
Hoy estamos detenidos en las condiciones de rigurosidad iguales a los de la población penitenciaria de este Penal.
Por todo lo dicho anteriormente y en tren de “separar la paja del trigo”, les preguntamos a los hombres de la Marina en actividad y en retiro:
¿Quienes son la paja?
Nosotros… o… las diferentes Conducciones Superiores de la Armada? Qué mediante acuerdos espurios han consumado la mayor felonía institucional de la Historia Naval argentina, vulnerando todas las normas formales e informales que han regido a la Armada, al “entregar” solapadamente y sin gestos de honor, a un puñado de calificados marinos?
MARCOS PAZ, 2 de Febrero de 2008
FIRMAN: Hombres de la Armada detenidos en la cárcel de Marcos Paz
Carta desde GuanKánamo!!
Carta Nº1: Quienes somos, qué deseamos.
Somos los presos políticos, que el poder tiene cautivos en sus cárceles en pleno siglo XXI.
Deseamos con estas cartas llegar al corazón de cada argentino para motivar una mesurada reflexión sobre nuestra realidad y existencia.
Estamos detenidos en el Complejo Penitenciario Federal Marcos Paz, imputados por hechos genéricamente conocidos como de Derechos Humanos.
Pretendemos promover un análisis sereno, profundo, justo y veraz, como así también hacernos conocer como seres humanos.
Se nos atacó sistemáticamente. Se ignoró el contexto histórico de los hechos, para que parezcamos lo que no somos y representemos la parodia que un reducido sector social necesita o pretende.
Si la reflexión propuesta se realiza alejada de inquinas y mezquindades personales, permitirá obtener respuestas equilibradas que promuevan una solución política, a un problema que también es político.
Esta solución debe estar consagrada por su mesura, ser factible en su aplicación y ajustada a derechos, en el marco de una justicia ecuánime e independiente.
Al amparo de esta alquimia de ideas, buscamos motivar un replanteo sustentado en la verdad, eliminando las atrocidades judiciales que se han implementado para falsear la realidad.
Estamos hoy de pie, desde Marcos Paz, aquellos que en la década del '70 fuimos jóvenes oficiales, suboficiales, civiles de entre veinte y treinta años, para lanzar con estas cartas un grito que llame la atención de nuestra sociedad.
Hemos sido presionados mas allá de lo que persona o familia alguna puede sobrellevar.
Se nos convirtió sin serlo, en los únicos protagonistas y responsables de una etapa de la historia nacional que es patrimonio de todos y que solo dejo frustraciones, desencuentros y confrontaciones.
Nos dedicamos a formar familias, transformándonos de hijos en padres y abuelos, nos capacitamos, estudiamos y nos desenvolvimos en todos ámbitos sociales. Trabajamos como profesionales, empresarios, comerciantes, empleados públicos, privados y estatales, como también en otras incontables tareas.
Nos conoce nuestro entorno; amigos, vecinos, socios y clientes.
Hemos respetado y mantenido el orden social, sin transgredir la ley, con dedicación, entrega y armonía en la comunidad que nos cobija.Reconocemos el agobio que producen en nuestro pueblo otros grandes temas como, los económicos, de seguridad, salud, educación o laborales, pero a pesar de ello intentamos levantar la voz para pedir verdad y justicia, para nosotros los presos políticos.
NO es necesario mancillar nuestro nombre y honor para salvar errores cometidos por un reducido número de personas.
NO se debe mantener una política parcial de Derechos Humanos, con la funcionalidad de ocultar la realidad social, ensayando para ello un ensañamiento hacia las Fuerzas Armadas, sus integrantes y sus familias.
NO se entiende porque ninguno de los poderes constituidos se hace eco de semejantes arbitrariedades e injusticias, abocándose a investigar lo actuado en las causas, mientras se nos mantiene, por años, privados de nuestra libertad.
Prisión de Marcos Paz
Fuente: Blog: RAMOS GENERALES